Mientras el PNV profundiza en el modelo de educación clasista, el PP propone que los colegios concertados sean gratuitos

descargaEl sistema educativo del País Vasco es un caso único en España y buena parte de Europa, donde la red concertada escolariza al 50% de los alumnos en las etapas no universitarias, debido a la gran penetración social de las órdenes religiosas y de sus colegios, y el movimiento de las “ikastolas”. Con el paso de los años, los centros concertados han ido ganando peso en la comunidad vasca en detrimento de los públicos.

El 100% de los centros de titularidad privada están acogidos al régimen de concertación (reciben dinero público para poder funcionar), con una cobertura mucho más amplia que en otros sistemas educativos del entorno.

Los centros concertados vascos son, con mucha diferencia, los mejor financiados con dinero público de España. Tienen hasta cuatro vías de financiación conocidas. La más importante es el módulo económico de sostenimiento de los centros concertados, que se fija año a año en la Ley de Presupuestos del Estado o de cada comunidad autónoma. Por ejemplo, en el caso de una clase de Primaria, se paga el sueldo del profesor (incluyendo las cotizaciones a la Seguridad Social), gastos de personal no docentes y otros gastos. En total, 65.709 euros, de los que 55.647 son destinados al sueldo del docente.

Otra fórmula de financiación son las cuotas que pagan los padres por las diversas actividades que ofrece el centro. Además, está la participación en convocatorias de subvenciones . Y otra vía de financiación que tienen los centros que ofrecen enseñanzas no regladas, es fijar la cuota de enseñanza que les parezca oportuno.

Otro factor que juega a favor de los centros privados es su estructura. Después de la reforma educativa, en casi todos los colegios concertados se puede estudiar desde los dos hasta los 18 años, un factor de competitividad importante frente a los públicos, donde un alumno a lo largo de su vida escolar tendrá que cambiar varias veces de centro.

Sin embargo, esta buena financiación de los centros concertados no ha servido para que las dos redes educativas se repartan de una manera más equitativa a un determinado tipo de alumnado, que requiere de más atención. Así, la distribución de alumnos inmigrantes entre las escuelas públicas y las concertadas no ha mejorado prácticamente nada en los últimos años (En Vitoria-Gasteiz 20 centros públicos tienen más del 30% de alumnado inmigrante.)

En los últimos años el Gobierno Vasco ha impuesto duros recortes en la red pública. Ha ahorrado miles de empleos incrementando el número de alumnos-as por aula y demorando o evitando las sustituciones; ha retrasado la edad de jubilación y la ha dificultado; ha penalizado las bajas… Esto ha supuesto un duro impacto en el empleo, las condiciones de trabajo y la calidad de la enseñanza pública.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.