El supuesto problema del futuro de las pensiones

De tanto repetir que cada vez hay más personas mayores que tienen que vivir de una pensión y que cada vez hay menos personas trabajando para poder financiar las pensiones de los mayores, nos están convenciendo de que las pensiones públicas están en peligro, que el sistema público de pensiones es insostenible.

La solución que se viene dando a este “supuesto problema”, que interesadamente nos están inculcando, ha consistido en reducir las pensiones por varias vías: modificando los factores del cálculo, imponiendo al pensionista el pago de medicamentos, congelándolas o con un engañoso aumento que encubre la pérdida de poder adquisitivo, y, si esto no fuera suficiente,  elevando la edad de jubilación.

Con este mensaje del miedo, lo que quieren es que seamos presa fácil para el negocio bancario de los Planes de Pensiones Privados. Terrible ironía: los sueldos apenas dan para pasar el mes y quieren que ahorremos y dediquemos estos ahorros a los planes bancarios.

Pero veamos la trampa de ese planteamiento:

1º) No nos cuentan que con el aumento de la productividad que es esperable, en el futuro también habrá aumentado el Producto Interior Bruto.

2º) Si se genera más producto, se podrá dedicar mayor partida a las pensiones, aunque el número de pensionistas crezca, siempre y cuando los salarios también crezcan y el sistema fiscal y tributario sea eficiente.

3º) Tengamos en cuenta que desde 2010/2011 las rentas salariales han bajado 40.000 millones, en proporción sobre el total de las rentas, con las políticas neoliberales que nos vienen aplicando.

4º) En algunos países de nuestro entorno se contribuye con impuestos progresivos según la riqueza personal, o por las ventas que excedan cierto nivel en las grandes empresas. Por ejemplo, Francia e Italia dedican al pago de pensiones cerca del 14% del PIB, cuando en España es del 10,5 %, luego depende de la política fiscal y de decisiones políticas. Que no nos engañen con el cuento de que el futuro de las pensiones está en peligro.

5º) Los Planes de Pensiones Privados consisten en que cuando la persona jubilada quiere disponer del dinero ahorrado en el banco con dichos planes, para que no se devalúe con el paso del  tiempo, el Fondo de pensiones se capitaliza y, para ello, el banco tiene que vender esos activos. Y ¿quiénes los compran? Pues los que quieran dedicar una parte de sus ahorros a estos planes de pensiones. O sea, que igual que en el sistema público, recaen sobre las rentas de los trabajadores en activo, en ese momento, con la diferencia de que el sistema público cuenta solidariamente con todos los contribuyentes, mientras que el sistema privado se basa en el individualismo de quienes confían su futuro a sus propios ahorros sin tener en cuenta a los demás; además, con el agravante de que la rentabilidad no está asegurada, pues dependerá del mercado en cada momento y de que no quiebre el banco gestor y de eso, también tenemos ejemplos en estos últimos tiempos (Banco Popular, casos de las preferentes, hundimientos de las Cajas de Ahorros…)

En fin, que el futuro de las pensiones dependerá más de razones y decisiones políticas que de razones económicas. Son las políticas que destruyen la actividad productiva y el empleo y reducen los salarios las que ponen en peligro al Sistema Público de Pensiones. El vaciamiento del Fondo de Reserva, ¿no responde a esta estrategia de meternos miedo? ¿Y no sirve para que el gobierno se jacte de no haber bajado las pensiones? Otro engaño más.

M15M Bizkaia

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