El M15M Bizkaia conmemora el VIIº aniversario en la plaza del Arriaga con un reparto de octavillas, intervención de colectivos y para finalizar se pidió sumarse a la concentración en solidaridad con Palestina

Desde el M15M Bizkaia, se quiere dar las gracias a las personas y colectivos que nos acompañaron en esta jornada conmemorativa y reivindicativa, que empezó con la lectura del siguiente manifiesto:

 Llegado el 7º aniversario del M15M, otra vez nos queremos dirigir a la clase trabajadora, y a la ciudadanía, en general, para manifestar nuestro punto de vista sobre la situación en que nos encontramos.

En primer lugar, haremos un recorrido por los acontecimientos políticos más reseñables que afectan nuestras vidas:

El Gobierno del PP, que en su primera legislatura valiéndose de su mayoría absoluta se dedicó a legislar contra los intereses de la inmensa mayoría mediante leyes y medidas como la Ley Mordaza, Reforma Laboral, Reforma Judicial, Ley de Educación LOMCE, impuestos a la generación alternativa de energías renovables, decretos contra la Justicia Universal, desprecio por la Ley de Memoria Histórica, recortes en los servicios públicos y privatizaciones que entregan a precio de ganga y de saqueo, rescate a la banca, rapiñando dinero hasta de las pensiones y un largo etcétera.

En la actual legislatura, ya sin mayoría absoluta, se está dedicando a torpedear todo intento de revertir la situación por parte de algunos de los partidos de la oposición. Para ello cuenta con el apoyo de Ciudadanos que se ha revelado como el recambio que viene a salvar la posición dominante de las clases privilegiadas.

De esta forma, podemos decir que  si antes el Gobierno nos atropelló al modo de un poder absolutista, ahora  nos quiere maniatados, sin importarles que una mayoría de la población ya no esté con ellos. La colaboración de los partidos de la derecha los sostiene, bien por prebendas para su Comunidad Autónoma como en el caso del PNV, bien porque esperen sacar réditos electorales, como en el caso de Ciudadanos, pero, en todo caso, por intereses de clase no confesados.

La consecuencia es que tienen  secuestrada la democracia, unos y otros se tienen por los amos del cotarro. Cada vez que Rajoy habla de la necesidad de estabilidad y que gobierna por el interés general, entre otras lindezas, nos da un buen ejemplo de lo que para él es la política: el arte de mentir a una población a la que cree adormecida y que le seguirá votando porque él los representa, por eso él se presenta como el portador del sentido común. Pues bien, él ha llevado la inestabilidad a las clases trabajadoras con la precariedad, y el aumento de la pobreza en miles de hogares, será porque estos no forman parte de su interés general.

En esta situación en que el Partido Popular con reales evidencias de sus numerosos casos de corrupción, con tres ministros reprobados, después de su inoperancia y responsabilidad ante el proceso de desconexión de Cataluña y de tener a todo el país sin dirección política, más bien parece que vivimos en un país en desmantelamiento. Y el Parlamento paralizado, sin que su función legislativa ni la de control del Gobierno, se vean capaces de ofrecer una salida de regeneración democrática y de justicia social. Mencionamos, para ser justos, el pacto alcanzado de medidas para atajar la violencia contra la mujer, aunque esto no invalida lo dicho anteriormente, y por desgracia, sin que se vean resultados satisfactorios.

Si durante todo un año de gobierno en funciones en 2016 se demostró la incapacidad de los partidos para formar una alternativa de progreso y de cohesión social, hoy seguimos cargando con el peso del descalabro que suponen las políticas neoliberales sobre la población trabajadora y sus familias. Hasta que la situación se ha vuelto insoportable y amplios sectores han dicho ¡basta! Los pensionistas llevan más de tres meses saliendo a la calle en manifestaciones multitudinarias; los movimientos feministas están demostrando que las mujeres también pueden, que no están dispuestas a ser ciudadanas de segunda y que  exigen una igualdad real y no solo cosmética de baza electoral para los partidos.

En estos casos otros sectores como los jóvenes trabajadores y estudiantes están empezando a tomar ejemplo con el convencimiento de que la movilización es el camino y nosotros añadimos que la solidaridad de clase debe presidir las luchas; que el camino pasa por la toma de conciencia de que somos dueños de nuestro destino, sujetos de la acción emancipadora que debemos construir entre todos, más allá de los logros que en los Parlamentos los partidos políticos nos quieran vender; y, si no es más allá, a la vez, en una relación de representación electoral más democrática y de participación popular más y mejor formada y libre; hacia el objetivo de superar la división entre gobernantes y gobernados.

 

Adelante. En este camino todos somos necesarios ¡Viva el M15M!

Está todo por hacer y lo haremos entre todos. Solidaridad y bien común. La lucha es el camino.

 

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