Los planes privados de pensiones pierden dinero en el inicio de la compaña de las entidades financieras para promocionar sus ofertas de final de año

Los bancos y las entidades financieras al acercarse al final del año y por tanto las posibilidades de desgravación fiscal por inversión en la próxima declaración de la Renta, nos bombardean mediáticamente por radio, prensa, televisión, asegurando que las “pensiones están en crisis”, debido al envejecimiento de la población y que para asegurar la vejez hay que recurrir a los bancos y establecer un plan privado.

Es muy “curioso”  tanta preocupación por la viabilidad de las pensiones públicas y  que no se mencione la enorme inestabilidad de las pensiones privadas. Porque no nos cuentan que los fondos de pensiones privadas corren un enorme riesgo ya que pueden sufrir pérdidas por la caída de la bolsa, por una gestión fraudulenta o por una gestión incompetente, por lo que son altamente vulnerables y de futuro incierto.

Según los últimos datos facilitados por la asociación de instituciones de inversión colectiva Inverco, no sólo ha disminuido el patrimonio de los planes de pensiones, sino también el número de partícipes, al pasar de 9,7 a 9,6 millones de personas durante el mismo periodo (-1,03%) y la rentabilidad financiera lleva tiempo decreciendo y es prácticamente nula en la actualidad

La privatización de las pensiones se ha convertido en uno de los objetivos más importantes de la política neoliberal de las instituciones internacionales (Banco Mundial, FMI, OCDE) y ha sido ampliamente asumida por los gobiernos de la mayoría de los países ricos, independientemente de su color político.

Lo que no dice el FMI, Banco Mundial, OCDE y los gobiernos, es que como con cualquier otro producto de inversión, es posible perder dinero con esta inversión. Las tasas de rentabilidad en Bolsa son impredecibles, supone un aumento inmenso del riesgo a que se enfrentan las personas trabajadoras. Lo que sí es cierto es que los Estados suelen tener una legislación para evitar la quiebra de una entidad y que los inversores pierdan todo su dinero destinado al fondo.

Tampoco nos cuentan que los planes de pensiones privadas son muy favorables para el sector financiero, ya que proporcionan flujos regulares y abundantes de recursos financieros. Si existen pensiones decentes, estos flujos son escasos, por lo que es conveniente atemorizar a la población con que no hay fondos para el futuro.

Los planes privados de pensiones son claves para la expansión financiera porque constituyen una de las fuentes principales de fondos para la inversión en Bolsa, conformando actualmente una parte significativa de los mercados financieros mundiales.

Los sistemas privados de pensiones afectan a la desigualdad de género, son clasistas ya que las personas que trabajan en precario o a tiempo parcial no pueden pagar las primas, tienen consecuencias en la pobreza, distribución de la renta y no desarrollan valores de cohesión social e inclusión.

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