#25Noviembre, Dia Internacional Por la Eliminación de las Violencias hacia las Mujeres: MANIFESTACIÓN en Bilbao, 12:00 h. Plaza Sagrado Corazón

El terrorismo machista se ha cobrado en lo que va de año la vida de 44 mujeres y cuatro niñas/os  y no se está reconociendo la magnitud del problema. La intensidad de la violencia machista no se está reduciendo porque las políticas de prevención son inexistentes, más allá del “Hay salida” y la realización de estudios que sólo sirven para evidenciar la persistencia de la violencia en todas las edades y clases sociales, y seguirá mientras no se eduque en las casas, centros educativos y tajos, en contenidos relacionados con los valores éticos: no violencia, igualdad, respeto, solidaridad.

Si la asesinada es una mujer no se da el mismo trato tanto en los medios de comunicación o en la administración que si el asesinado fuera un político o un policía; al contrario se las minusvalora, se da una ligera referencia en los medios y una más para las estadísticas. Para combatir el terrorismo machista no se reúnen gabinetes de crisis y se toman medidas especiales, sino que año tras año se reducen los presupuestos para combatir este tipo de violencia. Al maltrato no se le considera terrorismo y no se considera al maltratador como un terrorista y por lo tanto la administración se contenta con convocar una concentración de repulsa para cubrir el expediente.

No se va acabar con el terrorismo machista con medidas policiales e institucionales, porque sus raíces son profundas y arraigadas en la sociedad desde el principio de los tiempos, basadas en la superioridad del hombre frente a la mujer, donde se infravaloran los atributos femeninos, se educa en la supremacía masculina, porque la violencia contra las mujeres es estructural y solamente en otro tipo de sociedad más igualitaria y menos jerarquizada se podrá conseguir erradicar esta lacra.

Mientras tanto tenemos que seguir luchando para que no nos siga pareciendo normal que la mujer sea un objeto al servicio del hombre, para que no siga siendo normal que algunos hombres asesinen a sus parejas como si fueran suyas. Tenemos que considerar el maltrato como terrorismo y hacer que se persiga al maltratador como un terrorista con la misma contundencia y rechazo.

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