Tras la ruptura de las negociaciones en el Pacto de Toledo, las pensiones entran de lleno en el espectáculo electoral

Nos dijeron que se daba un plazo de 6 meses para definir la subida anual de las pensiones y que se barajarían otra serie de factores como el PIB y la media de la subida de los salarios, para una posible derogación del Índice de revalorización de las pensiones de la Reforma de Rajoy.

Parece ser que hasta el martes existía un documento con más de 20 recomendaciones y el plan era conseguir que esta semana se cerrase el acuerdo, se debatieran los votos particulares y se incluyera en el Pleno del Congreso, pero  Unidos Podemos y ERC han mantenido su rechazo a la mayoría de las recomendaciones que consideran que son “prejudiciales” para la clase trabajadora y los pensionistas.

Entre las recomendaciones rechazadas por estos partidos está el mantenimiento de la Reforma de Zapatero con, la progresiva ampliación de 15 a 25 años del periodo de tiempo utilizado para el cálculo de la base reguladora que culminará en 2022 que está contribuyendo a la reducción de las pensiones y que tiene un fuerte impacto al  aumentar la brecha de género en las pensiones. Además se defiende la progresiva ampliación de 35 a 37 años del periodo cotizado necesario para alcanzar el cien por cien de la base reguladora.

Otras de las recomendaciones rechazadas son las fuentes de financiación y la recomendación 16, referida al apoyo con beneficios fiscales a los sistemas complementarios al sistema público de pensiones, es decir a los fondos de ahorro privados de pensiones de empresa y de particulares, en detrimento del sistema público de reparto y de caja única. Un negocio de 120.000 millones sobre el que vuelan los fondos buitre.

Tras la ruptura de las negociaciones, el PSOE ha anunciado que intentaría un último acuerdo para conseguir el consenso un consenso sobre la revalorización de las pensiones al IPC real y de que el Estado se haga cargo progresivamente de los gastos impropios de la Seguridad Social como las prestaciones de maternidad y paternidad.

Pero lo cierto es que de momento la subida de las pensiones para el año 2020 será el 0,25%, si no lo cambia a última hora un decreto del Gobierno, el Factor de Sostenibilidad sigue aplazado su aplicación hasta el 2023, y de las reivindicaciones fundamentales del Movimiento de Pensionistas  solamente se ha conseguido el IPC para los años 2018 y 2019.

Por lo tanto es necesario mantener las movilizaciones en las calles hasta conseguir lo sustancial de nuestras reivindicaciones, porque: GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES SE DEFIENDEN.

m15m Bizkaia.

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