Lo llaman accidente laboral cuando es crimen patronal

Cinco trabajadores han perdido la vida en tan solo tres días esta semana en Euskadi, uno de ellos víctima del amianto. El último ayer en Aceros Olarra. De nuevo, ciertos sindicalistas aparecen en televisión contándonos que los mismos son causados por la precariedad, cuando los responsables son los empresarios. Porque la precariedad no mata, es el instrumento manejado por una patronal explotadora y sin escrúpulos.

El accidente como homicidio de empresa, es un producto automáticos del modo de negocios y se manifiestan de diversas formas. Unos son frutos de engaños sistémicos, bien planificados e intencionales. Otros resultan a menudo de la negligencia y la imprudencia empresarial actuando contra la ley de Prevención de Riesgos laborales.

Estos nuevos crímenes, que se describe en un lenguaje anestésico como “accidente laboral“, seguramente como la inmensa mayoría quedará impune, porque rara vez ocurre que los accidentes laborales sean simples “accidentes”.

Estos delitos de las empresas se producen en condiciones que requieren premeditación y planificación, se cometen a veces a sangre fría, a menudo con el fin de promover metas financieras o mantener sistemas rentables de producción en condiciones precarias e inseguras donde las personas trabajadoras no se atreven a denunciar sobre todo en las pequeñas empresas por miedo a ser despedidoo/as, donde los sindicatos si existen los/as delegados/as de prevención se limitan a mantener la boca cerrada.

Las empresas de una forma ascendente desde que comenzó la crisis, aprovechando el paro galopante, están matando, mutilando y robando a los trabajadores y trabajadoras en su carrera desbocada por el beneficio. En un reciente informe del Comité Europeo de Derechos Sociales, considera que no está garantizado el derecho a la seguridad en el trabajo en España ya que el ratio de accidentes de trabajo casi dobla la media europea.

Estos crímenes de empresa a pesar de que son investigados la comisión judicial y técnicos del instituto de salud y seguridad laboral, Osalan, son considerados por ley menos graves ya que son atribuidos a la imprudencia/negligencia.

Los dueños o accionistas de las empresas no asumen responsabilidad ni tampoco por los perjuicios causados por el daño que generan porque están protegidos por el Estado y por el derecho ya que su responsabilidad queda limitada al riesgo financiero sin ningún riesgo penal. Solamente este tipo de crímenes es castigado cuando se demuestra la responsabilidad personal de un mando de la empresa.

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