Comunicado de las Plataformas de Pensionistas de Euskadi y Nafarroa

Ahora toca realidades y no promesas

Los días 13 de abril y 11 de mayo volvimos a salir a la calle miles de pensionistas en las cuatro capitales y en algunas comarcas de Euskadi y Nafarroa. Igualmente en numerosas ciudades y pueblos del resto del Estado. Llevamos ya 17 meses ininterrumpidos de concentraciones semanales en unos 100 pueblos de la Comunidad Autónoma Vasca y Nafarroa, acompañadas de manifestaciones comarcales, provinciales y otras iniciativas. Es hora ya de que las promesas se conviertan en realidades.

Han pasado ya las campañas electorales y en el nuevo Congreso, tras la derrota electoral del PP, Cs y Vox, las fuerzas progresistas tienen mayoría y, si todas ellas tienen voluntad política, pueden reconocer y aceptar nuestras reivindicaciones. Su responsabilidad ante los sectores populares que les han votado, y en especial ante el grueso de los y las pensionistas con bajas y medias pensiones, exige que con la menor dilación posible respondan positivamente a nuestras demandas.

Hay fondos más que suficientes, para garantizar y mejorar las pensiones. Basta con destinar el 13% de la riqueza en ellas, como lo hace Francia, Italia o Austria. Sólo se precisa voluntad para que las pensiones públicas sean sostenibles. Y también, valentía para actuar sobre el fraude fiscal, la corrupción, las cotizaciones y el sistema tributario, haciéndolo más progresivo, y evitar la elusión de impuestos. Resumiendo hay medios y dinero.

Nos reafirmamos una vez más en la justeza y viabilidad de nuestras demandas.

  • La subida del IPC a todas las pensiones, con carácter
  • Una pensión mínima de 1080
  • Un sistema Público de reparto y solidario, para unas pensiones públicas y dignas.
  • Derogación de los aspectos regresivos de las reformas de pensiones y laborales de 2011 y 2013.Y en especial del factor de sostenibilidad.
  • Un salario mínimo interprofesional de 1200 euros.
  • Jubilación anticipada sin penalización con 40 años cotizados.
  • Acabar con la brecha de género en salarios y pensiones.
  • Percibir el 100% de la pensión de viudedad que corresponde al o la cónyuge.
  • Eliminar las exenciones fiscales a planes privados de pensiones y EPSVs.

El movimiento de pensionistas es clave

Sólo el movimiento de pensionistas puede presionar lo suficiente para que las fuerzas progresistas reconozcan nuestros derechos. Gracias a ello se ha conseguido lo logrado hasta ahora. Pero queda mucho por hacer, más aún cuando todavía en la Comunidad Autónoma Vasca y de Nafarroa hay 225.000 personas por debajo de 825 euros de pensión y un gran porcentaje de ellos con menos de 650 euros. Situación que se repite en más de 3.000.000 en el conjunto del Estado.

Nuestro movimiento es también diverso para ampliarse a de fortalecer sus acuerdos. No podemos permitir que los fondos privados y bancos decidan. Las y los pensionistas vascos tenemos derecho a decidir nuestro modelo de pensiones para que sean públicas y dignas.

Por ello seguiremos en verano los lunes con concentraciones y otras iniciativas adecuadas a la realidad de cada pueblo, comarca o provincia, aprovechando las fiestas u otros acontecimientos para popularizar y socializar nuestras demandas. Y continuaremos con nuestros emplazamientos y exigencia de compromisos en torno a las pensiones y otros servicios de atención a las personas mayores a los nuevos gobiernos de los ayuntamientos, diputaciones, instituciones autonómicas y gobierno central.

Anunciamos, asimismo, que a partir de setiembre multiplicaremos nuestras iniciativas y movilizaciones en coordinación con otros sectores y colectivos sociales que agrupen a trabajadores/as en activo, mujeres, jóvenes, estudiantes y otros sectores populares. La respuesta masiva, transversal y plural para conseguir unas pensiones dignas y unos derechos sociales que afectan a la mayoría de la sociedad se hace cada vez más imprescindible.

Plataformas de Pensionistas de Euskadi y Nafarroa. Gasteiz, 6 de Junio de 2019

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